03-25

La Anunciación del Señor, Solemnidad.

En la ciudad de Nazaret, el ángel del Señor anunció a María: Concebirás y darás a luz un hijo, y se llamará Hijo del Altísimo. María contestó: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y así, el Hijo de Dios se hizo hombre por obra del Espíritu Santo.

Oración del general MacArthur: lo malo no es sufrir, sino no saber sufrir

Otra carta, también de un padre, pero esta vez no la dirige a su hijo, sino a Dios para hablarle de su hijo. Es del general MacArthur. Escribió esta oración para pedirle a Dios un hijo… y lo mejor para él. Sorprendentemente, no pide para él una vida fácil, sino una vida plena. Puedes rezarla ahora, mientras la lees, pidiendo para ti lo que él pide para su hijo o pidiéndoselo para quien quieras.

«Dios Padre, dame un hijo que sea lo bastante fuerte como para tener conciencia de sus debilidades, lo bastante valiente para recobrarse de ánimo cuando tenga miedo. Un hijo que sepa aceptar con nobleza la derrota honrosa y ser sencillo y generoso con la victoria.

»Dame un hijo que tenga el corazón y la cabeza en su sitio. Un hijo que te conozca y sepa que el conocerte a Ti es la piedra angular de la sabiduría.

»Te lo pido, Señor: no le lleves por los caminos fáciles, sino por los senderos erizados de obstáculos y dificultades. Enséñale a permanecer fiel en las tormentas y a compadecerse de los que han caído.

»Dame un hijo, Señor, de corazón puro, con aspiraciones elevadas, que sepa ser dueño de sí mismo antes de querer mandar sobre los otros, que sepa reír sin olvidar cómo se llora, que mire el porvenir sin perder de vista el pasado.

»Y cuando tenga todo esto añádele, Señor, te lo suplico, unas gotas de buen humor para que sepa mantenerse siempre sereno, sin tomar nunca las cosas por el lado trágico.

»Dale humildad para que recuerde siempre la comprensión de la verdadera sabiduría y la serenidad de la auténtica fortaleza. Gracias, Señor. Entonces yo, su padre, me atreveré a confesarme a mí mismo: ¡No has vivido en balde!»

Jesús está vivo: ha resucitado. Tras su vida y su Pasión, llega la vida eterna del Resucitado. El sufrimiento no es un absurdo: es como una medicina, que aunque el sabor sea amargo, puede curar nuestra alma; si lo aprovechamos puede hacernos más capaces de amar, nos enseña a saber prescindir de cosas que pueden esclavizarnos…

Con la resurrección, aprendemos del Maestro el valor que puede tener el sufrimiento. Escribe Mounier: «Y sin ningún deseo de retórica o de presunción, agradezco a Dios haber sufrido cuando llegó la ocasión… no hay nada como el sufrimiento para reconciliarse con las cosas y con la vida misma.» Lo mismo dicen tantos otros que han sufrido. Pero lo dicen cuando se acaba el sufrimiento. Sólo cuando se termina, cuando se entiende —más o menos— que «convenía». Mientras tanto, sufrir y esperar. Pero esperar bien, ¡con esperanza! Después de la pasión viene la resurrección.

Señor, enséñame a sufrir, enséñame a esperar, enséñame a amar. Quiero ahora agradecerte expresamente algunos momentos de mi vida en los que he sufrido mucho (díselos en concreto, recuerda con él los momentos duros de tu vida pasada). Gracias por lo que me has concedido con ocasión de estas «malas temporadas». Que los momentos de dolor los pase más unidos a nuestra Madre.

Ahora puedes hablar con Dios con tus palabras, y quizá hacer tuya —y decírsela de nuevo— la oración de MacArthur, aplicada a ti o a alguien a quien quieres.

 

03-24

Beata María Karlowska, Fundadora. 1865-1935.

Polonia, instituyó la Congregación de Hermanas del Divino Pastor de la Providencia Divina, cuya finalidad era que recuperasen la dignidad de hijas de Dios las jóvenes y mujeres pobres caídas en la corrupción de costumbres.

Dame la tranquilidad de que tienes a Dios en la agenda.

El Señor ha resucitado. Éste es el grito que lanzamos los cristianos llenos de alegría. Una de las cosas que más nos duelen es que personas a quienes queremos no puedan disfrutar de la compañía y amistad de Jesús. El subdirector del periódico italiano Il Corriere della Sera publicaba esta carta dirigida a su hijo:

CARTA A UN HIJO

«Te marchas por amor a una compañera, hijo mío, no por odio hacia nosotros. No huyes de esta familia, vas a constituir otra.

»Si nos hemos encontrado bien juntos, si lo que yo pienso te ha interesado, detente un momento a considerar mi conocimiento de Dios.

»Si te cuento un film que he visto, me escuchas y tal vez irás a verlo.

»Si te presento una persona que he apreciado, te fías de ella.

»Infórmate sobre este amigo que nunca has querido conocer. Considera, sin aversión, la posibilidad de que llegue a ser también amigo tuyo, porque es amigo mío, mi amigo y padre.

»Tiene sentido, al menos sentimental, que un padre mío sea también padre tuyo. (O, por lo menos abuelo: sería dulcemente ridículo, aunque no teológicamente incorrecto, rezar un “Abuelo nuestro que estás en el cielo”. Con esto espero que al menos te habré hecho reír.)

»No hay ninguna extorsión en mi petición. No hay ninguna obligación filial. No hay ninguna presión sobre tu libertad.

»Cuando te he dicho que valía la pena leer un determinado libro, al menos has abierto una de sus páginas, por curiosidad o respeto, ciertamente por amor.

»Ahora estás ocupado, debes trabajar, construir, programar. Estás rodeado de gente. Un día te nacerá un hijo. Preséntalo a mi Dios, como yo te presenté a ti y mi madre me presentó a mí.

»Como hacían los pigmeos en la selva. Decían: “A ti, el creador, a ti, el todopoderoso, ofrezco esta nueva planta, nuevo fruto del viejo árbol. Tú eres el padre, nosotros somos tus hijos”.

»Si te basto como padre y le bastaré a tu hijo como abuelo, trata al menos como tío a este Dios que yo considero padre tuyo y padre mío.

»Hay tiempo para descubrirlo. Pero dame la tranquilidad de que lo tienes en la agenda, como dices tú. Dios en la agenda. El resto lo hará él .»

Señor, puedo pensarlo un par de veces. Que sepamos transmitirte, que sepamos recibirte, que sepamos contagiarte. Pero… ¿reservo tiempo en mi agenda para ti?

Ahora te toca a ti hablar a Dios con tus palabras, comentándole lo leído o lo que quieras.

03-23

Hoy es día de Cuaresma

Santo Toribio de Mogroviejo, Obispo. 1538-1606.

Obispo de Lima, de origen español, fustigó en sínodos los abusos y los escándalos en el clero, defendió con valentía la Iglesia, catequizó y convirtió a los pueblos nativos. Fundó el primer seminario en América.

03-22

Hoy es día de Cuaresma

San Bienvenido Scotívoli, Obispo. 1188-1282.

En Osimo, del Piceno, en Italia, elegido por el papa Urbano IV para esta sede, trabajó por la paz entre los ciudadanos y, según el espíritu de los Hermanos Menores, quiso morir sobre tierra desnuda.

03-21

Hoy es día de Cuaresma

San Nicolás de Flüe, Ermitaño. 1417-1487.

Suiza. Por inspiración divina, dejó a su esposa y a sus diez hijos, retirándose al monte, donde llegó a ser famoso por su penitencia. De su celda sólo salió una vez, y fue para apaciguar una guerra civil.

03-20

Hoy es día de Cuaresma

San Juan Nepomuceno, Presbítero y Mártir. 1250-1393.

En Praga, en Bohemia,  que por defender la Iglesia sufrió muchas injurias por parte del rey Venceslao IV y, expuesto a tormentos y torturas, aún respirando fue arrojado al río Moldava.

03-19

Hoy es día de Cuaresma

San José, Esposo de la Virgen María.

Varón justo, nacido de la estirpe de David, que hizo las veces de padre al Hijo de Dios, Cristo Jesús, el cual quiso ser llamado hijo de José y le estuvo sujeto como un hijo a su padre. Es considerado Patrono de la Iglesia Universal.

03-18

Hoy es día de Cuaresma

San Cirilo de Jerusalén, Obispo y Doctor de la Iglesia. 315-386.

A causa de la fe sufrió muchas injurias por parte de los arrianos y fue expulsado con frecuencia de la sede. Son famosas sus 29 Catequesis.

03-17

Hoy es día de Cuaresma

San Patricio, Obispo. 385-461.

Siendo joven, fue llevado cautivo desde Gran Bretaña a Irlanda donde fue pastor de ovejas. Recuperada la libertad, se hizo sacerdote y regresó a la misma isla hecho obispo. Convirtió a Irlanda al cristianismo.

03-16

Hoy es día de Cuaresma

Santo Heriberto de Colonia, Obispo. 970-1021.

Siendo canciller del emperador Otón III, fue elegido a la fuerza para la sede episcopal. Fundó el monasterio benedictino y la iglesia de Deutz. Fue considerado santo ya en vida.